Valle de Valdebezana
Perteneciente a la provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León (España), comarca de Merindades, partido judicial de Villarcayo.
Su Alcaldesa (2007) es Patricia Inés Toribio Herbosa (PP).
Por sus características especiales resulta obligada una reflexión. Su altitud es de 843 metros y su nombre la viene del pueblo de Bezana. Corominas le hace derivar de besana y del latín versare, en castellano dar vueltas, por lo que significaría tierra de labrantío, de arada, en consecuencia tierra de cultivo.
Su acceso está comunicado por cinco puntos diferentes de carreteras nacionales, con destino Logroño, Bilbao, Burgos, Santander, Palencia. Comunicado también por ferrocarril de vía estrecha, LA ROBLA-BILBAO. Este ferrocarril ha sido símbolo de la zona y el medio de comunicación, casi único, que facilitó los desplazamientos.
Geografía
Territorio enclavado en la ladera sur de la Sierra del Escudo, en las primeras estribaciones de la Cordillera Cantábrica, en la provincia de Burgos (comarca de Las Merindades), comunidad autónoma de Castilla y León. Esta situado a 91 km de Burgos.
Se aleja algo del concepto que se tiene de valle. Es muy abierto y forma su fondo una hermosa llanura, además fértil y productiva. Naturalmente le circunvalan unas pequeñas montañas a su alrededor, de unos 900 metros de altitud y éstas a su vez de una forma paralela, están cobijadas por la parte norte de la cordillera de la Maza de 1.167 metros de altitud y el puerto del Escudo de 1.011 m. de altitud. Por el sur la cordillera de CIELMA de 1.194 m. de a. Y Tureña, de la misma altitud y el Monte y zona de Carrales, de 1.025 m. de altitud. Por el este, monte de Soncillo, Villabascones y por el oeste de unas montañas pequeñas que limitan con el pantano del Ebro.
Abarca una extensión de 156,60 km² y cuenta con una población de 627 habitantes (INE 2008) y la densidad de poblacion de de 4 habitantes por km².
Pedanías
Ha sufrido muchas transformaciones de carácter administrativo. Hoy la demarcación actual comprende 26 pueblos. Recientemente han desaparecido dos: Torres de Arriba y Perros. Y otros dos como Cabañas y Las Cabañas carecen de junta vecinal.
El ayuntamiento está en Soncillo y el municipio está formado por diecinueve Entidades Locales Menores y 5 localidades:
- Argomedo
- Arnedo
- Bezana
- Castrillo de Bezana
- Cilleruelo de Bezana
- Cubillos del Rojo
- Herbosa
- Hoz de Arreba
- Montoto
- Perros (Desparecido)
- Pradilla de Hoz de Arreba
- Quintanaentello
- Quintanilla de San Román
- Riaño
- San Vicente de Villamezán
- Soncillo
- Torres de Abajo
- Torres de Arriba (Desaparecido)
- Villabáscones de Bezana
- Villamediana de San Román
- Virtus
Localidades
- Cabañas de Virtus
- Las Cabañas
- Landraves
- La Estación
- Munilla
- San Cibrián
El Balneario de Corconte está comprendido en el término municipal.
Historia
Por su posición geográfica, al norte de la provincia de Burgos, el Valle de Valdebezana tiene una historia densa e interesante. Perteneció a los cántabros y las legiones romanas hubieron de prestarse con firmeza en la guerra que vino a dirigir el mismo Augusto. En la localidad de Virtus (nombre arcaico) hubo poblamientos y fuerza romana que luego aprovecharon los Porres, linaje de la tierra, para su propia defensa. Por el Puerto del Escudo subieron los primeros foramontanos que luego se disgregaron por los valles formando diminutas aldeas.
El valle pertenecía al Bastón de Laredo, jurisdicción de señorío ejercida por Don Pedro Hontañón de Porras, quien nombraba su regidor pedáneo. Constaba de los siguientes once lugares, a saber:
- Argomedo
- Castillo
- Herbosa
- Montoto
- Quintanaentello
- Riaño
- San Cebrián
- San Vicente de Villamezán
- Soncillo
- Villabáscones de Bezana
- Virtus
No consta a lo largo de su historia su incorporación a las inmediatas Merindades, aunque tras la caída del Antiguo Régimen queda agregado al ayuntamiento constitucional de Valle de Valdebezana, en el partido de Sedano perteneciente a la región de Castilla la Vieja. En 1838, tras ser anexionados por la Provincia de Burgos, tratan a través de misivas a Santander, al Congreso, a la Reina, pedir su reingreso en Cantabria, territorio al que siempre habían pertenecido y en el que deseaban continuar. Su capital es Soncillo y está formado por las mismas localidades, aunque por error no figuraba Cilleruelo
Con el tiempo se han sucedido diversas modificaciones en el régimen administrativo de los pueblos que integran el Valle, que se compone de las siguientes localidades: Argomedo, Arnedo, Bezana, Cabañas de Virtus, Castrillo de Bezana, Cilleruelo de Bezana, Cubillos del Rojo, Herbosa, Hoz de Arreba, Landraves, Montoto, Munilla de Hoz, Pradilla de Hoz de Arreba, Quintanaentello, Quintanilla de San Román, Riaño, San Cibrián, San Vicente de Villamezán, Soncillo, Torres de Abajo, Torres de Arriba, Villabáscones de Bezana, Villanueva de San Román y Virtus.
La historia de cada localidad viaja paralela, si bien todas ellas se han visto beneficiadas por la mejora de las vías de comunicación y por las diversas ferias que les reunían en puntos como Soncillo. En la actualidad habitan el valle algo más de 800 habitantes, aunque en verano la población llega a triplicarse, ya que muchos de los antiguos moradores conservan aún su segunda residencia.
A principios del siglo XX se integran los municipios de Cubillos del Rojo que entonces contaba con 70 hogares y 272 habitantes de derecho y de Valle de la Hoz de Arreba que contaba con 527 hogares y 2.257 habitantes de derecho.
Demografía
A finales del siglo XVI, según fuentes eclesiásticas su población es de 2.500 personas aproximadamente. Hace un siglo tiene 3.372 habitantes y en la actualidad según el último censo del año 2.002 es de 656 personas.

Ganadería
Los ayuntamientos de Valle de Valdebezana, Arija y Alfoz de Santa Gadea se han unido con la asociación de ganaderos para promocionar la comercialización de la carne de potro hispano-bretón. La raza autóctona tiene un censo de 800 madres en la provincia de Burgos.
El Transcantábrico
Merece una consideración este medio de transporte y comunicación por tantos servicios realizados a los habitantes de estos lugares. Han sido muchos, pues unían las provincias de León, Palencia, Burgos, Cantabria y Vizcaya. Desde el siglo XIX hasta casi finales del siglo XX ha estado funcionando con normalidad en el transporte de mercancías y viajeros. Después de un intervalo de parada de unos 27 años aproximadamente, a fecha de hoy debemos decir que este ya está funcionando de nuevo. Se conoce como EL TRANSCANTÁBRICO por unir esta zona norte con el interior. Se ha inaugurado con un tren turístico y se pretende que esta faceta sea primordial en la línea dando a conocer lo característico e importante de la región. Incluso va más lejos –según alguna información- haciendo el recorrido desde Santiago de Compostela a Bilbao. Además de este tren funcionaría otro de ida y vuelta todos los días desde la Robla a Bilbao.
Este nuevo servicio llama poderosamente la atención a quienes en su día fueron sus usuarios. Pues da un giro de 180º. El que había sido un tren de servicios para satisfacer las necesidades más elementales de aquellos lugares por donde pasaba, como eran las de trabajo, familia, hospitales, estudiantes, militares... en definitiva de todo aquello ineludible. De ahí esa especie de aureola de bueno, práctico, seguro y útil. Bien ganada la tenía. Ahora reanuda de nuevo su servicio para cubrir otra clase de necesidades. Las que nacen de una sociedad del bienestar. Una cultura del ocio, de la diversión, del esparcimiento del espíritu en contacto con un patrimonio natural extraordinario. Así nace el turismo a través de una vía.
Para eso lo posibilita y contribuye la misma estructura de la vía estrecha. Velocidad limitada. Lo que permite contemplar lugares tan hermosos como sugerentes, tan variados y bellos por sus acentuados contrastes. Desde las llanuras peladas de la meseta hasta los valles más profundos exuberantes de toda clase de vegetación. Desde los campos de trigo, de cebada y otras especies agrícolas a los montes de robles, encina, haya, avellano, de madera extraordinaria. Cruza arroyos, ríos, montañas, algunas con sus correspondientes y pequeños túneles. Varios kilómetros bordeando el pantano del Ebro, contemplando sus tranquilas aguas, rotas sólo por la inmersión de algunas aves acuáticas que en ellas van a refugiarse. Lo mismo bordeando estribaciones montañosas. Sorprende ver cómo sus raíles tan paralelos se deslizan por sus lomos en forma diagonal para ir venciendo suavemente las cumbres ganándolas paso a paso su altitud. Estas trayectorias dieron lugar a algunas anécdotas curiosas relacionadas con su velocidad (serían incontables las que se podrían escribir de este tren). A este respecto cuentan algunos testigos que subiendo a la estación de Montesclaros, el Santuario de la Virgen, su discurrir era tan lento que avanzaba al mismo ritmo que una persona andando normalmente. De ahí que algunos se bajaran del tren, liaran un cigarrillo, estiraran las piernas y le acompañaran andando hasta la estación. No debe extrañarnos pues las máquinas eran de carbón y su vapor no le permitía más presión de velocidad. Alcanzada la cumbre se volvía a recuperar.
Y qué decir del paisaje provocado por fenómenos meteorológicos, en esta línea de contrastes. Por ejemplo, salir de la estación de Bilbao una tarde o una mañana con un aspecto de lluvia amenazante o incluso lloviendo y al llegar al norte de la provincia de Burgos y Palencia, esa lluvia se ha convertido en una nieve seca y copiosa hasta el extremo de impedirle seguir adelante. Muchos cambios pueden darse en su trayecto contribuyendo a hacerse más bello.
Si a este patrimonio natural le añadimos el otro patrimonio artístico de la Iglesias, todo el románico de la zona norte de Burgos y Palencia por donde pasa le sumamos muchos puntos para su valoración. Su encanto y consideración son mayores.
Muchos factores de todo tipo pueden contribuir a hacer una ruta turística. Hemos señalado algunos, sobre todo el de los contrastes y patrimonio. Sólo basta que una mano experta los descubra, los conjugue y los ponga al servicio del turismo para que esta ruta además de bonita resulte gratificante.
Perteneciente a la provincia de Burgos, comunidad autónoma de Castilla y León (España), comarca de Merindades, partido judicial de Villarcayo.
Su Alcaldesa (2007) es Patricia Inés Toribio Herbosa (PP).
Por sus características especiales resulta obligada una reflexión. Su altitud es de 843 metros y su nombre la viene del pueblo de Bezana. Corominas le hace derivar de besana y del latín versare, en castellano dar vueltas, por lo que significaría tierra de labrantío, de arada, en consecuencia tierra de cultivo.
Su acceso está comunicado por cinco puntos diferentes de carreteras nacionales, con destino Logroño, Bilbao, Burgos, Santander, Palencia. Comunicado también por ferrocarril de vía estrecha, LA ROBLA-BILBAO. Este ferrocarril ha sido símbolo de la zona y el medio de comunicación, casi único, que facilitó los desplazamientos.
Geografía
Territorio enclavado en la ladera sur de la Sierra del Escudo, en las primeras estribaciones de la Cordillera Cantábrica, en la provincia de Burgos (comarca de Las Merindades), comunidad autónoma de Castilla y León. Esta situado a 91 km de Burgos.
Se aleja algo del concepto que se tiene de valle. Es muy abierto y forma su fondo una hermosa llanura, además fértil y productiva. Naturalmente le circunvalan unas pequeñas montañas a su alrededor, de unos 900 metros de altitud y éstas a su vez de una forma paralela, están cobijadas por la parte norte de la cordillera de la Maza de 1.167 metros de altitud y el puerto del Escudo de 1.011 m. de altitud. Por el sur la cordillera de CIELMA de 1.194 m. de a. Y Tureña, de la misma altitud y el Monte y zona de Carrales, de 1.025 m. de altitud. Por el este, monte de Soncillo, Villabascones y por el oeste de unas montañas pequeñas que limitan con el pantano del Ebro.
Abarca una extensión de 156,60 km² y cuenta con una población de 627 habitantes (INE 2008) y la densidad de poblacion de de 4 habitantes por km².
Pedanías
Ha sufrido muchas transformaciones de carácter administrativo. Hoy la demarcación actual comprende 26 pueblos. Recientemente han desaparecido dos: Torres de Arriba y Perros. Y otros dos como Cabañas y Las Cabañas carecen de junta vecinal.
El ayuntamiento está en Soncillo y el municipio está formado por diecinueve Entidades Locales Menores y 5 localidades:
- Argomedo
- Arnedo
- Bezana
- Castrillo de Bezana
- Cilleruelo de Bezana
- Cubillos del Rojo
- Herbosa
- Hoz de Arreba
- Montoto
- Perros (Desparecido)
- Pradilla de Hoz de Arreba
- Quintanaentello
- Quintanilla de San Román
- Riaño
- San Vicente de Villamezán
- Soncillo
- Torres de Abajo
- Torres de Arriba (Desaparecido)
- Villabáscones de Bezana
- Villamediana de San Román
- Virtus
Localidades
- Cabañas de Virtus
- Las Cabañas
- Landraves
- La Estación
- Munilla
- San Cibrián
El Balneario de Corconte está comprendido en el término municipal.
Historia
Por su posición geográfica, al norte de la provincia de Burgos, el Valle de Valdebezana tiene una historia densa e interesante. Perteneció a los cántabros y las legiones romanas hubieron de prestarse con firmeza en la guerra que vino a dirigir el mismo Augusto. En la localidad de Virtus (nombre arcaico) hubo poblamientos y fuerza romana que luego aprovecharon los Porres, linaje de la tierra, para su propia defensa. Por el Puerto del Escudo subieron los primeros foramontanos que luego se disgregaron por los valles formando diminutas aldeas.
El valle pertenecía al Bastón de Laredo, jurisdicción de señorío ejercida por Don Pedro Hontañón de Porras, quien nombraba su regidor pedáneo. Constaba de los siguientes once lugares, a saber:
- Argomedo
- Castillo
- Herbosa
- Montoto
- Quintanaentello
- Riaño
- San Cebrián
- San Vicente de Villamezán
- Soncillo
- Villabáscones de Bezana
- Virtus
No consta a lo largo de su historia su incorporación a las inmediatas Merindades, aunque tras la caída del Antiguo Régimen queda agregado al ayuntamiento constitucional de Valle de Valdebezana, en el partido de Sedano perteneciente a la región de Castilla la Vieja. En 1838, tras ser anexionados por la Provincia de Burgos, tratan a través de misivas a Santander, al Congreso, a la Reina, pedir su reingreso en Cantabria, territorio al que siempre habían pertenecido y en el que deseaban continuar. Su capital es Soncillo y está formado por las mismas localidades, aunque por error no figuraba Cilleruelo
Con el tiempo se han sucedido diversas modificaciones en el régimen administrativo de los pueblos que integran el Valle, que se compone de las siguientes localidades: Argomedo, Arnedo, Bezana, Cabañas de Virtus, Castrillo de Bezana, Cilleruelo de Bezana, Cubillos del Rojo, Herbosa, Hoz de Arreba, Landraves, Montoto, Munilla de Hoz, Pradilla de Hoz de Arreba, Quintanaentello, Quintanilla de San Román, Riaño, San Cibrián, San Vicente de Villamezán, Soncillo, Torres de Abajo, Torres de Arriba, Villabáscones de Bezana, Villanueva de San Román y Virtus.
La historia de cada localidad viaja paralela, si bien todas ellas se han visto beneficiadas por la mejora de las vías de comunicación y por las diversas ferias que les reunían en puntos como Soncillo. En la actualidad habitan el valle algo más de 800 habitantes, aunque en verano la población llega a triplicarse, ya que muchos de los antiguos moradores conservan aún su segunda residencia.
A principios del siglo XX se integran los municipios de Cubillos del Rojo que entonces contaba con 70 hogares y 272 habitantes de derecho y de Valle de la Hoz de Arreba que contaba con 527 hogares y 2.257 habitantes de derecho.
Demografía
A finales del siglo XVI, según fuentes eclesiásticas su población es de 2.500 personas aproximadamente. Hace un siglo tiene 3.372 habitantes y en la actualidad según el último censo del año 2.002 es de 656 personas.

Ganadería
Los ayuntamientos de Valle de Valdebezana, Arija y Alfoz de Santa Gadea se han unido con la asociación de ganaderos para promocionar la comercialización de la carne de potro hispano-bretón. La raza autóctona tiene un censo de 800 madres en la provincia de Burgos.
El Transcantábrico
Merece una consideración este medio de transporte y comunicación por tantos servicios realizados a los habitantes de estos lugares. Han sido muchos, pues unían las provincias de León, Palencia, Burgos, Cantabria y Vizcaya. Desde el siglo XIX hasta casi finales del siglo XX ha estado funcionando con normalidad en el transporte de mercancías y viajeros. Después de un intervalo de parada de unos 27 años aproximadamente, a fecha de hoy debemos decir que este ya está funcionando de nuevo. Se conoce como EL TRANSCANTÁBRICO por unir esta zona norte con el interior. Se ha inaugurado con un tren turístico y se pretende que esta faceta sea primordial en la línea dando a conocer lo característico e importante de la región. Incluso va más lejos –según alguna información- haciendo el recorrido desde Santiago de Compostela a Bilbao. Además de este tren funcionaría otro de ida y vuelta todos los días desde la Robla a Bilbao.
Este nuevo servicio llama poderosamente la atención a quienes en su día fueron sus usuarios. Pues da un giro de 180º. El que había sido un tren de servicios para satisfacer las necesidades más elementales de aquellos lugares por donde pasaba, como eran las de trabajo, familia, hospitales, estudiantes, militares... en definitiva de todo aquello ineludible. De ahí esa especie de aureola de bueno, práctico, seguro y útil. Bien ganada la tenía. Ahora reanuda de nuevo su servicio para cubrir otra clase de necesidades. Las que nacen de una sociedad del bienestar. Una cultura del ocio, de la diversión, del esparcimiento del espíritu en contacto con un patrimonio natural extraordinario. Así nace el turismo a través de una vía.
Para eso lo posibilita y contribuye la misma estructura de la vía estrecha. Velocidad limitada. Lo que permite contemplar lugares tan hermosos como sugerentes, tan variados y bellos por sus acentuados contrastes. Desde las llanuras peladas de la meseta hasta los valles más profundos exuberantes de toda clase de vegetación. Desde los campos de trigo, de cebada y otras especies agrícolas a los montes de robles, encina, haya, avellano, de madera extraordinaria. Cruza arroyos, ríos, montañas, algunas con sus correspondientes y pequeños túneles. Varios kilómetros bordeando el pantano del Ebro, contemplando sus tranquilas aguas, rotas sólo por la inmersión de algunas aves acuáticas que en ellas van a refugiarse. Lo mismo bordeando estribaciones montañosas. Sorprende ver cómo sus raíles tan paralelos se deslizan por sus lomos en forma diagonal para ir venciendo suavemente las cumbres ganándolas paso a paso su altitud. Estas trayectorias dieron lugar a algunas anécdotas curiosas relacionadas con su velocidad (serían incontables las que se podrían escribir de este tren). A este respecto cuentan algunos testigos que subiendo a la estación de Montesclaros, el Santuario de la Virgen, su discurrir era tan lento que avanzaba al mismo ritmo que una persona andando normalmente. De ahí que algunos se bajaran del tren, liaran un cigarrillo, estiraran las piernas y le acompañaran andando hasta la estación. No debe extrañarnos pues las máquinas eran de carbón y su vapor no le permitía más presión de velocidad. Alcanzada la cumbre se volvía a recuperar.
Y qué decir del paisaje provocado por fenómenos meteorológicos, en esta línea de contrastes. Por ejemplo, salir de la estación de Bilbao una tarde o una mañana con un aspecto de lluvia amenazante o incluso lloviendo y al llegar al norte de la provincia de Burgos y Palencia, esa lluvia se ha convertido en una nieve seca y copiosa hasta el extremo de impedirle seguir adelante. Muchos cambios pueden darse en su trayecto contribuyendo a hacerse más bello.
Si a este patrimonio natural le añadimos el otro patrimonio artístico de la Iglesias, todo el románico de la zona norte de Burgos y Palencia por donde pasa le sumamos muchos puntos para su valoración. Su encanto y consideración son mayores.
Muchos factores de todo tipo pueden contribuir a hacer una ruta turística. Hemos señalado algunos, sobre todo el de los contrastes y patrimonio. Sólo basta que una mano experta los descubra, los conjugue y los ponga al servicio del turismo para que esta ruta además de bonita resulte gratificante.


