Envuelta por la umbría de un maravilloso bosque encantado en el que junto a las hayas crecen robles, avellanos y acebos, se descubre una impresionante sucesión de escalonadas cascadas por las que se precipitan impetuosas las aguas del río de la Gándara. Si la visita coincide con el periodo de deshielo o con una época de fuertes lluvias el espectáculo que se puede contemplar se convierte en único e inolvidable Un camino que parte junto a la iglesia de Villabáscones de Bezana y que atraviesa un extenso y bien conservado hayedo permite alcanzar el conjunto de cascadas de Las Pisas. Entre ida y vuelta son cinco km, se puede tardar un poco más de una hora y la mejor época es el final del otoño.
El salto de la primera foto se encuentra al inicio de la ruta, por lo que mucha gente cree que ese es el salto de las Pisas, pero para llegar al auténtico, mucho más espectacular, hay que caminar un kilómetro aproximadamente a partir de este primer salto.




El salto de la primera foto se encuentra al inicio de la ruta, por lo que mucha gente cree que ese es el salto de las Pisas, pero para llegar al auténtico, mucho más espectacular, hay que caminar un kilómetro aproximadamente a partir de este primer salto.


